👌7 Señales para saber si tu gata está preñada

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Si tienes una gata que no está esterilizada y  permites que esté cerca de gatos machos, es muy probable que quede preñada en algún momento.

Las gatas quedan embarazadas con facilidad, así que si no quieres que nuevos gatitos llenen tu hogar, puedes hacer dos cosas: o esterilizarla o mantenerla alejada de otros gatos no permitiéndola salir. 

Sin embargo, los accidentes ocurren, y si ella se escapa un día a la calle, es muy posible que pueda volver como una futura mamá. Por lo tanto, si nos has esterilizado a tu gata, y sospechas que ha sido montada por un gato, querrás cómo saber si tu gata está embarazada.

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El periodo de gestación y celo de una gata primeriza

Las gatas son muy prolíficas, una gata no esterilizada y que con frecuencia sale al exterior puede quedar embarazada en un solo encuentro con una gato macho.

Las gatas primerizas tienen su primer celo alrededor de los 6 meses de edad, pero incluso puede suceder que una gatita tenga su primer ciclo con apenas 4 meses. Razas orientales como los Siameses y Birmanos entran en celo alrededor de los 5 meses, mientras que las razas más grandes y de pelo largo, como los Persas y los Maine Coon lo tienen alrededor de 10 meses de edad.

El embarazo de una gata dura nueve semanas o alrededor de 63 días. En las primeras semanas iniciales, no hay grandes cambios externos. Sin embargo, una vez que comiencen los cambios, los notarás y eso suele ser alrededor de las tres semanas de embarazo.

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Síntomas de que tu gata está preñada

En cuanto, a los signos reveladores para determinar si tu gata está embarazada, te indico los siguientes:

1. Cambio en el color del pezón

Aproximadamente a las 3 semanas del embarazo de tu gata, los pezones oscurecerán y aumentarán. Conocido como “rosado” por los veterinarios, este es un síntoma normal del embarazo. También es posible que notes un flujo lechoso de los pezones, aunque las gatas no comienzan a producir leche hasta después del parto.

2. Posibles vómitos matutinos

Si tu gata comienza a vomitar con bastante frecuencia, es muy posible que esté embarazada. Las gatas pueden tener náuseas matutinas al igual que los humanos.

Aunque no todos las gatas experimentan náuseas y vómitos matutinos, asegúrate de controlar su salud cuidadosamente durante todo el embarazo y realizar un seguimiento de cualquier síntoma inusual. Comunica al veterinario si el vómito es excesivo o si parece enferma.

3. Abdomen o vientre hinchado

Alrededor de los 30 días, una gata embarazada comenzará a presentar un abdomen hinchado y redondeado; sin embargo, su vientre no siempre se nota fácilmente, especialmente si tiene sobrepeso.

4. Se detienen sus ciclos de celo

Si tienes una gata que no está esterilizada, probablemente sepas como son sus ciclos de celo. Cuando una gata está en celo, generalmente se vuelve más cariñosa, hace ruidos que casi suenan como si estuviera sufriendo, rueda mucho por el suelo y parece estar buscando algo. 

Si de repente te has dado cuenta de que hace tiempo que no lo hace, podría deberse a que está embarazada.

5. Anidando para preparar el parto

Durante las últimas dos semanas del embarazo, ella puede comenzar a preparar un zona para el parto. Esto se conoce como “anidación”. Este comportamiento instintivo consiste en que la gata busca un lugar tranquilo donde se sienta segura para realizar el parto.

Además, puede mostrar más afecto que de costumbre, ronronear más a menudo e incluso mostrar instintos maternos. Sin embargo, también puede ser menos paciente con otras mascotas o animales domésticos.

6. La gata se vuelve más cariñosa

Las gatas también pasan por cambios de humor cuando están embarazadas, pero en el caso de ellas, se sienten más cariñosas. Cuando están preñadas, las gatas buscan cariño y atención.

7. Tienen más hambre de los habitual

Este es otro efecto secundario que podría ser fácil pasar por alto. Cuando las gatas están embarazadas, su apetito aumentará, pero si tu gata ya tiene mucho apetito, no lo notarás. 

Si bien estas pueden ser las características más comunes en gatas preñadas, la manera más segura de saberlo es llevarla al veterinario de confianza.

Durante la visita, el veterinario realizará una radiografía o una ecografía para determinar si está embarazada. Debido a que la radiografía no detecta el esqueleto de un gatito hasta al menos 40-45 días, si se puede realizar una ecografía al pasar los 21 días. 

La radiografía le permite al médico ver cuántos gatitos hay en el útero, mientras que es más difícil de determinar la cantidad con el ultrasonido de la ecografía.

La radiografía utiliza una cantidad muy pequeña de radiación, por lo que generalmente es segura para la madre y los bebés en desarrollo.

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Cuidados de tu gata preñada. Qué debes tener en cuenta

El embarazo de tu amiga felina es exigente física y emocionalmente, así que no la cargues con una presión innecesaria, este es el momento en el que tu gata debe estar libre de estrés y relajada.

Aquí te indico tres cuestiones que debes tener en cuenta, como algo básico.

1. Enfermedad matutina

Como te he indicado, algunas gatas sufren náuseas matutinas durante las primeras etapas del embarazo, así como vómitos o falta de apetito. Aunque esto es perfectamente normal, asegúrate de que la realice una revisión completa el veterinario, para garantizar que todo va bien.

El veterinario puede darte información adicional sobre qué síntomas son (o no son) normales, y sobre cómo hacer para que tu gata esté lo más cómoda posible durante todo su embarazo.

2. Señales de fatiga

El embarazo es físicamente exigente por los cambios que ocurren en todo su cuerpo y la oleada de hormonas que recorren su sistema, por todo ello, tu gata puede mostrar signos de fatiga.

Por ejemplo, puedes lograr que tu gata se sienta un poco más cómoda creando un espacio acogedor en tu casa. Proporciona una cama para ella, y mantas o almohadas para que pueda comenzar el proceso de anidación.

3. Nutrición de la gata

Como cualquier madre embarazada en el reino animal, tu gata requerirá una nutrición de calidad durante todo el embarazo, necesitará alimentos adicionales y una dieta alta en calorías. Generalmente, una gata embarazada comerá aproximadamente 1.5 veces más que su dieta habitual. 

Por lo tanto, asegúrate de analizar las necesidades nutricionales de tu mascota con el veterinario, quien probablemente te recomendará sobre qué tipo de comida para gatos debe comer (y con qué frecuencia). Puede parecer obvio, pero preocúpate de que tu gata tenga suficiente agua fresca disponible junto con su tazón de comida para garantizar una hidratación óptima. 

 

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