12 Cosas necesarias para tener un nuevo gato en tu casa

Los gatos son seres adorables y divertidos, ¿quién no quiere tener uno?. Si has pensado adoptar un gatito o ya has llevado uno a tu hogar, probablemente estés emocionado de empezar esta nueva etapa de tu vida con tu amigo peludito.

Seguro que estás pensando en que tendrás un compañero con el que acurrucarte en el sofá, y en las horas de juego que pasarás con tu gato…

Sin embargo, adoptar un gatito tiene sus exigencias, un nuevo gato en casa requiere mucho cuidado y planificación. Deberás asegurarte de que cuentas con todo lo que necesitará tu gatito, establecer su primera visita al veterinario, acondicionar tu casa para tu gato, tener los suministros necesarios, etc.

Si adoptas o compras un gato por primera vez, es posible que no estés seguro de qué cosas necesitas. Aquí, te proporciono una lista bastante completa, de lo necesario e imprescindible para cuidar de tu gatito.

#1. Poner nombre a tu gatito

Lo primero que debes hacer cuando tu gatito entre por la puerta de tu casa es que venga con el nombre puesto por ti. Mi gata llegó  con el nombre de Nina, que la pusieron las personas que me la dieron, ese fue el problema, a día de hoy la llamamos con muchos nombres, no cometas el mismo error.

Es probable que esto sea obvio, pero es muy importante que pongas el mejor nombre para tu gato y usarlo siempre. Los gatos se benefician de esta comunicación personalizada.

Poner un nombre a tu gato y llamarlo por él genera una comunicación constante entre el gatito y tú, lo que a su vez ayuda a fortalecer vuestro vínculo, sobre todo si has creado una asociación positiva con ese nombre.

Pero, muy importante, debes elegir un nombre que te guste, sea fácil de pronunciar, y que además tu gato lo entienda y atienda a él de forma natural. 

#2. Una cama ideal para dormir

Aunque tu gatito probablemente pasará la mayor parte de su tiempo durmiendo en tus muebles, es crucial que tenga un sitio tranquilo para descansar y dormir. Los gatos necesitan su propio “reino”: una cesta, una caja de cartón transformada en vivienda-cueva, un sofá y sobre todo lo que te aconsejo es que tenga desde un primer momento la mejor cama para gatos.

Muy importante, no te aconsejo que compartas tu cama con el nuevo gatito, estarás estableciendo un hábito que probablemente durará toda la vida del que seguro que te arrepentirás.

Por lo tanto, opta por comprar una buena cama con el tamaño adecuado a tu gato. Esto es importante si a tu gato le gusta estirarse cuando duerme. Mide desde la nariz hasta la cola y úsalo como guía junto con su peso. Si tu gato prefiere acurrucarse, piensa en tener una cama más pequeña.

Hay muchos tipos de camas para gatos. Si vives en un clima frío, puedes comprar una cama que regule de forma automática la temperatura. Si tu gato prefiere tener soledad, prueba con una cama tipo cueva, que le proporcionará sensación de seguridad y control. Si no es exigente, puedes optar por una cama para gatos abierta.

#3. Prepara una habitación segura para tu gatito

Es posible que tu nuevo gatito, al llegar a tu casa, busque inmediatamente un escondite. Bajo ninguna circunstancia debes forzar a tu gatito a salir de su escondite tirando de sus patas u otras partes del cuerpo. Anímalo a salir atrayéndolo con comida o juguetes.

Si el gatito comienza a salir de su escondite, permítele iniciar cualquier contacto. Si se retira de nuevo a su escondite, ten paciencia  y espera a que salga de nuevo. Para algunos gatos, esto podría ser cuestión de horas, otros pueden tardar días antes de salir con confianza. La paciencia es la clave aquí.

Por ello, es importante que le proporciones una“habitación segura”. No necesita ser una habitación separada, puede ser un armario vacío, una esquina de tu habitación con una pantalla protectora o un baño que rara vez se usa. Lo importante es que tu nuevo gato tenga un lugar que pueda sentir como “hogar”, donde pueda retirarse y descansar.

Una vez que tu gato esté completamente relajado en la “habitación segura”, puedes comenzar a presentarle, poco a poco, otras áreas de la casa y a los miembros de la familia.

#4. Primera visita al veterinario

Después de la llegada de tu gatito a casa, es aconsejable que le lleves a su primera visita veterinaria para comprobar su salud. A menudo es posible que esta cita se aproveche para administrar las vacunas necesarias en la novena o la doceava semana.

En esta primera visita, el veterinario comprobará su estado nutricional y del pelaje, los dientes, posibles parásitos en los oídos y auscultará el corazón y los pulmones. El veterinario administrará las vacunas pertinentes o incluso hará la prueba de leucemia felina. En cualquier caso, es necesario desparasitar con frecuencia hasta la semana doce.

Con esta visita, el veterinario establecerá una visión general del estado de salud del gatito, que le servirá para cuando en un futuro enferme. Además, evitarás a tu gatito estrés en futuras visitas.

Finalmente, el veterinario te aconsejará sobre alimentación y el momento para la esterilización del gatito.

#5. La comida para gatos

Debido a que los gatos son carnívoros, es fundamental que su dieta sea rica en proteínas animales. Trata de evitar los alimentos que contienen demasiado grano o relleno, comprueba la lista de ingredientes del alimento que compras.

Los gatos en la naturaleza, logran la mayor parte de sus necesidades de agua de las presas que cazan. Por esa razón, los alimentos enlatados húmedos están más cerca de una dieta natural para tu gato debido a su mayor contenido de agua.

Frente a lo anterior, se vende el pienso o alimento seco, que suele ser más barato. No está comprobado de forma científica, pero si se afirma que los gatos alimentados solo con pienso tienden a sufrir más problemas de salud, especialmente a medida que se hacen mayores

Lo que puedes hacer es alimentar a tu gato con un pienso de alta calidad, alternándolo con comida enlatada húmeda.

Por último, es posible que debas probar diferentes marcas y sabores de comida para gatos, para comprobar qué le gusta y para ver si tiene alergias a algo.

#6. Su caja de arena

Los peluditos son muy escrupulosos en lo que se refiere a la limpieza. El cajón de arena para los excrementos debe estar limpio y sin olores, y ha de colocarse donde nadie pueda verlo mientras “realiza sus necesidades”,  y también evita situarla en un lugar donde el gato pueda asustarse (como al lado de una lavadora).

Instagram:@dailytrumanshow

No compres una demasiado pequeña, pues el gatito necesita de espacio para dar vueltas y excavar. También debe ser lo suficientemente profunda como para contener varios centímetros de aglomerante. En general, cuanto más altos sean los lados, menos basura será expulsada fuera.

El aglomerante para cubrir el fondo de la caja ha de ser de calidad, para que neutralice los olores y absorba lo máximo posible. Se venden muchas variedades, desde arcillas sintéticas, arenas,  hasta materiales más naturales, como la madera. 

Algunos llevan fragancia, otros no. Como recomendación lo mejor es utilizar una camada aglomerante sin fragancia, y sin arcilla si es posible, porque los olores artificiales pueden desanimar a tu gato.

#7. Comedero y bebedero

Un plato o tazón de comida y agua es otro elemento esencial para tu nuevo gatito. Estos deben ser de acero inoxidable, vidrio o cerámica sin plomo que sean aptos para lavavajillas.

Es aconsejable usar un plato o un tazón poco profundo, pero que lo suficientemente grande como para que tu gato pueda meter la cara sin sentirse incómodo. Si el recipiente es demasiado profundo o estrecho, si sus bigotes tocan los bordes del plato podrían incomodarlo.

Trata de colocar el plato de comida y agua por separado, para que la comida y el agua no se derramen entre sí. También es conveniente que no estén demasiado cerca, porque los gatos por instinto no les gusta beber agua donde se encuentra su comida.

Cambia el agua todos los días, y trata de que la comida sea lo más reciente posible, no dejes que se acumulen restos de días en el fondo del recipiente.

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#8. Juguetes para gatos

Los juguetes para gatos son fundamentales. No solo permiten a tu gato divertirse, sino que también lo ayudan a ejercitarse y satisfacer su instinto natural de cazar presas. Además de eso, jugar con tu gato usando estos juguetes es una de las mejores maneras de vincularte con tu gatito.

Trate de dedicar algo de tu tiempo todos los días para una sesión de juego. En cuanto a qué tipo de juguete comprar, hay muchos juguetes con los que a tu gato le gustaría jugar. .

Debes tener en cuenta su personalidad y preferencias individuales. A los gatos les gusta la novedad, así que compra varios tipos de juguetes y pruébalos.

Juega con los juguetes y tu gato, no los dejes allí y esperes que juegue solo con ellos. Si no está interesado en ellos durante los primeros días, dale tiempo a que pruebe diferentes juguetes. 

¡Importante!, no juegues con tu gato con tus manos. Si usas tus manos como un juguete le enseñas a tu gato que está bien morderte o arañarte.

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#9. Poste para arañar

El gatito lo utilizará para afilar las uñas y quitar la vaina exterior cuando se desprende, también es una forma de realizar ejercicios de fitness, de coordinación y de marcar su territorio.

Una vez más, hay diferentes tipos de rascadores: cartón corrugado, alfombra, madera, cuerda de sisal, etc. También existen varias formas, postes verticales, algunos como alfombras o postes colgantes, otros con forma de camas para gatos.

Asegúrate de que tenga una base amplia y estable, para evitar que tu gato lo tire. Colócalo en un lugar visible, así comprobarás que el gatito lo utiliza.

Con el poste de rascado, evitarás, en gran medida, los arañazos en los muebles, alfombras y sofás.

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#10. Árbol para gatos

Los gatos ven su territorio en tres dimensiones, y puedes maximizar el territorio de tu gato, incluso en un espacio pequeño, comprando un árbol para gatos y colocándolo cerca de una ventana para que tu gato pueda ver lo que ocurre en el exterior.

Compra un árbol que tenga la altura adecuada, y lo suficientemente resistente y pesado como para que no se caiga si tu gato salta y juega con él.

#11. Transportín para gatos

Un transportador de gatos es lo primero que necesitas para llevar a tu gato a casa y, más tarde, para trasladarlo al veterinario. Les hay en diferentes materiales, pero los de plástico son mucho más seguros y más fáciles de sacar y sacar a tu gato cuando no está emocionado de dar un paseo.

Es conveniente colocar una toalla pequeña dentro del transportador para ayudar a que tu gato se sienta cómodo sin que ocupe demasiado espacio.

Ten en cuenta que, si lo llevas en el coche, nunca dejes que tu gato esté libre por el interior. Esto supone un peligro tanto para ti como para el gato, ya que la mayoría de los gatos se ponen muy nerviosos dentro de los coches, y puede causarte algún despiste en la conducción.

#12. Utensilios de aseo

Se recomiendan herramientas de aseo, como cepillos , champú y cortaúñas , aunque no todos los gatos los necesitan. Las razas de pelo corto generalmente pueden arreglarse lo suficientemente bien, mientras que las razas de pelo largo necesitan tu ayuda y un cepillo para evitar que tengan nudos en el pelo

Si tu gato sale al exterior, probablemente, de vez en cuando, necesite lavado con champú, mientras que un gato que pasa todo el tiempo en casa, puede no necesitar ningún tipo de lavado. 

El recorte de uñas también depende del gato y del dueño, hay quién no sienten la necesidad de cortar las uñas de su gato, mientras que otros los mantienen recortados para la seguridad de los niños en la casa. Puedes hacer todo el aseo tu mismo, o puedes llevar a tu gatito a un peluquero profesional.

Instagram:@sir_einstein_hun_bsh

¿Después de esto, estas preparado para tener un gato?

Esto puede parecer una pregunta innecesaria, pero es necesario que repases los requisitos que exige el tener un gatito antes de traerlo a tu hogar.

1. Un gato requiere ciertos gastos de mantenimiento

Aunque tener un gato no va a costar tanto como un tener un niño, la cantidad que te exigirá tu mantenimiento te sorprenderá: vacunas, esterilización, comida, emergencias y visitas veterinarias.

Si vas de viaje y no tienes quién lo cuide, también deberás pagar por una residencia para gatos o por un cuidador de mascotas.

2. ¿Dispones de tiempo para cuidar de tu gato?

Un gato no requiere tanto mantenimiento como un perro, pero no basta con alimentarlo y recoger la caja de arena, eso no es suficiente.

Los gatos necesitan tiempo para interactuar conntigo y así construir una relación y satisfacer sus necesidades sociales. Los gatos necesitan interacción social, por eso a menudo se interponen en las cosas en las que te estás enfocando, como los papeles o el ordenador que estás utilizando.

También necesitan tiempo de juego, especialmente gatos de interior, tanto para ejercitar sus cuerpos como para satisfacer sus impulsos primarios de caza.

3. ¿Tu estilo de vida se adapta a tu gato, o puedes acomodarlo?

Si viajas mucho, quizás no deberías tener un gato, salvo que alguien esté dispuesto a cuidar de tu gato. No debes trasladar a tu gatito de un lugar a otro, los gatos son criaturas territoriales y se estresan por ello.

Tampoco te aconsejo que lo dejes solo durante largos períodos de tiempo, puede estresarse y desarrollar eventualmente problemas de comportamiento.

También debes pensar en tus posesiones. Incluso con los gatos que se portan bien y que tienen rascadores y juguetes, debes esperas que algunas de tus cosas probablemente se dañen. Te arañará sofas, muebles, te ensuciará ropa. Si esto te molesta, sera mejor que no tengas un gato.

Los gatos pueden vivir mucho tiempo, hasta 20 años. Tómate un tiempo para pensarlo seriamente y decide si estás dispuesto a asumir esta responsabilidad.

4. ¿Estás listo para limpiar?

La caja de arena debe limpiarse todos los días. Probablemente tendrás que barrer la basura que se sale fuera de la caja.

Es posible que necesites limpiar los restos de pelo que te dejará por toda la casa, sobre todo las razas de gatos de pelo largo, lo sé por mi experiencia. 

Si estás pensando en tener un gatito que salga a la calle, prepárate para deshacerte de los pequeños cadáveres de roedores que te llevará a casa como “regalo”.

También puede que tu gato tenga algunos problemas médico o de comportamiento y orine fuera de la caja de arena o vomite en tu alfombra, sábanas o ropa.

¿Después de lo anterior, sigues queriendo tener un gato?

Por último, si las preguntas anteriores las superas con un aprobado alto y estás buscando un compañero para toda la vida, un gato sería una opción ídeal. 

Sin embargo, si el motivo no es ese, es necesario que lo reconsideres. 

¿Tiene el tiempo, el dinero y el compromiso necesarios para cuidar de tu gato durante toda su vida? No adquieras un gatito adorable solo para abandonarlo cuando crezca.

Eres el responsable de todos los miembros de tu hogar, y tu gato lo es. No puedes descuidar los controles veterinarios de tu gato, aunque no esté enfermo.

Con todo esto no pretendo desanimarte de traer un gato a tu vida. Solo trato de que tengas una visión realista de lo que supone tener un gato.

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