Enfermedades de la gata después del parto

Mucho se escribe de los cuidados que requiere una gata durante el embarazo y el parto pero, en ocasiones, nos olvidamos de la fase del posparto, que también es un período delicado que necesita de nuestra atenta observación por si en él surgiese algún problema. Durante este delicado momento, tus habilidades de observación son esenciales.

Debes conocer las pautas sobre cómo manejar a la gata y sus gatitos, así como las señales que te adviertan problemas de salud y los pasos en el desarrollo de los gatitos.

El embarazo, el parto y el período posterior al parto son momentos estresantes para el cuerpo de una nueva madre. Esta nueva mamá gata tiene una avalancha de hormonas, comienza la producción de leche y la recuperación del proceso de nacimiento está en pleno apogeo. Por ello, hay una serie de enfermedades después del parto que pueden afectar a la gata.

A continuación, te indico las posibles afecciones posparto que puede sufrir una gata.

1. Hemorragia postparto

Dar a luz a los gatitos es estresante tanto física como mentalmente para las gatas. Es normal que una gata sangre después del parto de la vulva, y las gatas suelen sangrar más y por más tiempo si es un primer parto. A las 48 horas del parto, el sangrado disminuye, pero una pequeña cantidad de sangre sigue siendo normal.

Hay varias razones por las que las gatas sangran después de dar a luz. El útero de una gata se contrae para recuperar su tamaño normal. Con frecuencia, la gata expulsa el exceso de tejido y el parto. También con los gatitos se desprende la placenta, lo que causa una pequeña herida en el lugar de su inserción en el útero. 

Complicaciones de sangrado

El sangrado anormal y excesivo puede ser un signo de varias complicaciones. Este puede indicar una infección, ruptura uterina o desgarro, una placenta retenida o un gatito retenido.

Sangrado normal

El sangrado normal debe ser una mancha ligera con una descarga acuosa ocasional que es verde, amarilla o transparente. El sangrado puede detenerse y luego comenzar de nuevo, pero la cantidad de sangre y la frecuencia del sangrado deben disminuir gradualmente durante varios días. 

Si la gata está amamantando a sus gatitos, comiendo, moviéndose y no está letárgica, estaríamos ante un sangrado posparto normal.

Sangrado anormal

Una gata que sangra grandes cantidades necesita atención veterinaria inmediata. Notarás que tu gata no está amamantando o comiendo, parece tener dolor o está letárgica y quizás la sangre desprenda un olor desagradable. Si el sangrado continúa durante más de una semana después del parto o se detiene por un día y luego comienza de nuevo, algo va mal. 

gata y gatito

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2. Metritis en gatas

Es el término médico utilizado para describir la inflamación del útero. Esta enfermedad uterina es similar a la piometra, pero tiene algunas diferencias. A diferencia de esta, la metritis suele ser una infección bacteriana uterina que se desarrolla en el período posparto inmediato (después del parto) y ocasionalmente después del aborto o la reproducción. Con mayor frecuencia se asocia con fetos o placentas retenidas en gatas.  

Las bacterias que con mayor frecuencia son responsables de la infección del útero son bacterias gramnegativas como Escherichia Coli, que a menudo se propaga a la sangre causando una infección en la sangre. 

Causas de la metritis felina

  • Entrega difícil o prolongada de los gatitos.
  • Aborto natural o médico, aborto espontáneo.
  • Condiciones insalubres durante el parto.
  • Infección debida a fetos o placentas retenidas.

 

post parto de una gata

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Formas de tratar la metritis

Con antibióticos para tratar la infección subyacente, también aplicando fluidos para tratar la deshidratación.

Si es necesario, se eliminará del útero la placenta retenida, o el gatito no nacido. Puede ser necesaria una ovariohisterectomía.

3. La agalactia en gatas

Es una afección que afecta la producción de leche de una gata después de dar a luz. La mamá gata se vuelve incapaz de producir suficiente leche que puede resultar fatal para su descendencia.

Varias causas pueden explicar la agalactia:

  • Estrés de la gata.
  • Inflamación de las mamas.
  • Infección generalizada.
  • Fatiga postparto.
  • Partos con cesárea.

¿Qué debo hacer si mi gata tiene agalactia?

Primero, es muy importante identificar la causa de la afección. Si, por ejemplo, la habitación donde está la gata tiene demasiado calor, es necesario la temperatura.

En el caso de agalactia causada por el estrés, se la pueden administrar medicamentos tranquilizantes, pero solo bajo supervisión veterinaria. En cualquier caso, la consulta con un especialista es necesaria en todos los casos, ya que la ausencia de leche puede ser fatal para los gatitos.

En caso de una falla simple de eyección de leche, las inyecciones de oxitocina serán efectivas, que desafortunadamente no funcionará en caso de agalactia completa, es decir, falta de desarrollo de tejido mamario.

Aunque la condición no perjudica a la gata, los gatitos se deshidratan rápidamente, lo que puede resultar fatal. Cuando una gata no puede producir suficiente leche para alimentar a su descendencia, es importante intervenir y comenzar a alimentar a los gatitos con biberón.

Puedes optar por usar sustitutos de leche de gatito. Alimentar a los gatitos con un biberón requiere mucho esfuerzo y un horario muy preciso. 4 a 5 comidas al día, cada 6 horas. Las dosis recomendadas son de 5 ml por 100 gramos, con un aumento de 1 a 2 ml por día.

4. Mastitis en gatas

Se trata de una inflamación de las glándulas mamarias. Esta enfermedad ocurre cuando alguna bacteria se adentra en una o más de las mamas, tapándolas y causando infección.

Debes acudir al veterinario de inmediato, ya que la leche que sale de la mama infectada es tóxica para los gatitos. Puede causarles septicemia y hasta la muerte. 

Esta afección afecta principalmente a las gatas en el posparto.

Síntomas y tipos de mastitis

  • Pérdida de ganas de comer.
  • Letargo.
  • Glándulas mamarias firmes, hinchadas, cálidas y dolorosas a partir de las cuales se puede expresar líquido purulento o hemorrágico
  • Gatitos descuidados.
  • A los gatitos les cuesta desarrollarse.
  • Fiebre, deshidratación y shock séptico con afectación sistémica.
  • Abscesos o gangrena de las glándulas, si no se curan.

Causas de la mastitis

  • Infección ascendente a través de los canales del pezón
  • Trauma causado en las glándulas mamarias por las uñas de las patas o los dientes de un gatito.
  • Poca higiene.
  • Infección generalizada que se origina en otras partes del cuerpo.

Cómo tratar la mastitis en gatos

Una vez diagnosticado, el tratamiento para la mastitis en los gatos suele ser fácil de administrar en casa. Se usa un ciclo de antibióticos para la mastitis causada por una infección. Si el gato está amamantando, es posible que tenga que ordeñarlo a mano cada seis horas para asegurarse de que la leche se extraiga correctamente.

Se debe adherir una compresa fresca y limpia a las áreas infectadas durante dos a cuatro horas sin una compresa entre dos y cuatro horas (también se pueden usar hojas de col). Seguir los consejos médicos de su veterinario con precisión debería resultar en una recuperación completa en menos de un mes.

5. Eclampsia felina

La eclampsia (hipocalcemia o tetania puerperal) consiste en una caída potencialmente mortal de los niveles de calcio en la sangre que ocurre en gatas lactantes. La eclampsia ocurre con mayor frecuencia  cuando los gatitos tienen entre una y cinco semanas de edad y la madre genera la mayor cantidad de leche.

La eclampsia indica que la hembra lactante no puede proporcionar cantidades de calcio almacenado lo suficientemente rápido para sus necesidades metabólicas.

Los signos de eclampsia son temblores, debilidad y una forma de parálisis llamada tetania puerperal caracterizada por extremidades rígidas e incapacidad para pararse o caminar. La hembra puede estar inquieta o jadear mucho, y puedes notar que se mueve con rigidez. Esto puede desencadenar espasmos musculares y convulsiones. Algunas gatas lactantes afectadas pueden desorientarse, mostrar agresividad, tener fiebre alta, inquietud y ritmo excesivo.

La eclampsia se considera una emergencia inmediata y se debe buscar atención médica. Si sospechas que se está desarrollando la eclampsia, evite que los gatitos amamanten y comuníquese con su veterinario inmediatamente.

Cómo se trata la eclampsia

El tratamiento implica inyecciones intravenosas inmediatas de calcio y otros medicamentos. El calcio intravenoso debe administrarse con mucho cuidado y lentamente. Algunos gatos requerirán medicamentos anticonvulsivos para controlar las convulsiones y la tetania. 

Los suplementos orales de calcio y el destete de los gatitos se requieren lo más rápido posible. Si se diagnostica y se trata con rapidez, la recuperación de la eclampsia suele ser rápida y completa.

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