Las glándulas anales en los gatos.☝Enfermedades y tratamiento

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Tu gato tiene dos glándulas o sacos anales en la parte trasera, estas expulsan un líquido cuando hace sus necesidades que le sirve al gato para marcar su territorio.

En algunos casos, estas glándulas se obstruyen, causan dolor, irritación e incomodidad a tu gato, lo que requerirá una visita al veterinario. Estas glándulas generalmente pasan desapercibidas hasta que huelen sus secreciones o hay un problema con ellas. 

Conocer la función de estas glándulas o sacos, así como las posibles complicaciones que pueden producirse, será lo que te indicaré en este artículo.

 

Anatomía de la glándula anal del gato

Tanto los gatos machos como las hembras tienen dos glándulas anales del tamaño de un guisante ubicadas alrededor de sus aberturas rectales. Desde el exterior, se pueden ver dos agujeros muy pequeños en los lados izquierdo y derecho de la abertura anal.

Las paredes de las glándulas están recubiertas por una gran cantidad de glándulas sebáceas (sudor) que producen un líquido de olor desagradable.El líquido se almacena en los sacos anales y se libera a través de un pequeño conducto o canal que se abre justo dentro del ano.  El líquido de las glándulas también puede espesarse y volverse arenoso, o incluso voluminoso, si se almacena por mucho tiempo o si hay problemas con las glándulas.

¿Por qué los gatos tienen glándulas anales?

Las glándulas anales ayudan a tu gato a marcar su territorio. En la naturaleza, los gatos marcan su territorio de diferentes formas y la secreción de líquido de la glándula anal es una de las formas de comunicar su presencia a otros animales. 

El líquido de la glándula anal puede rociarse o sencillamente gotear creando un mal olor. Las secreciones son similares a las producidas por una mofeta, que se utilizan para repeler a los enemigos y alertar a otros animales de su presencia. Aunque los gatos pueden usar sus sacos anales para el mismo propósito, la mayoría de los gatos domésticos no tienen necesidad de repeler a los depredadores de esta manera. 

Lo normal, es que una pequeña cantidad de líquido anal se expulse por contracciones musculares cuando el gato defeca lo que proporciona un olor distintivo a las heces.

 

Problemas con las glándulas anales del gato

En ocasiones, los sacos anales o sus conductos pueden inflamarse o infectarse debido a una variedad de causas. Si los conductos del saco anal se hinchan, el líquido no puede vaciarse adecuadamente de los sacos durante la defecación. En esta situación, los sacos se pueden tapar y el líquido se vuelve más espeso y de color más oscuro.

Entre las varias razones por las que las glándulas anales pueden obstruirse:

  • Inflamación: cuando el tejido en la glándula anal y su conducto se inflama, puede dificultar o imposibilitar que las secreciones salgan del cuerpo.
  • Tumores: si hay un tumor, puede estar bloqueando el conducto de la glándula anal, provocando que el líquido no pueda salir.
  • Infección: el líquido en los sacos anales puede albergar bacterias si no se vacían regularmente. Las bacterias se reproducirán y causarán una infección que, en consecuencia, hará que las secreciones de la glándula anal se vuelvan más gruesas, sangrientas y, a menudo, incapaces de salir de la glándula a través del pequeño conducto.
  • Dieta baja en fibra: hay gatos que pueden necesitar una dieta más rica en fibra para ayudar a presionar sobre las glándulas durante la defecación.
  • Obesidad : algunos gatos tienen tanto sobrepeso que las glándulas anales no pueden funcionar de forma natural debido. La pérdida de peso es la solución.

Síntomas de la enfermedad del saco anal

Los signos de la enfermedad del saco anal dependen de la naturaleza y la gravedad del problema. Las primeras señales las ves cuando el gato desliza o arrastra el “culete” a lo largo del suelo y se lame o muerde el recto o la cola.

La enfermedad de la glándula anal es muy dolorosa. Las glándulas anales que están obturadas se inflaman, pican y le duelen a tu gato. También puedes ver que se lame sin cesar  y muerde el área debido a esto. 

Revisa su parte posterior y busca signos de enrojecimiento o hinchazón.Tu gato podría estreñirse y mostrar signos de tensión o llanto mientras está en la caja de arena. El dolor de las glándulas puede hacer que elimine fuera de su caja de arena. También puede provocar un mal olor proveniente de la zona anal.

 

Qué puedes hacer cuando está afectada la glándula o saco anal

El tratamiento consistirá, básicamente, en vaciar los sacos anales y eliminar el material solidificado. Para ello se puede hacer lo siguiente:

Manipulación manual del saco o glándula anal

El veterinario presionará los sacos anales obstruidos de tu gato, con la mano, para eliminar la obstrucción.

Si el contenido es duro o seco, puede intentar ablandarlo. También puede darle a tu gato fibra extra, que aumenta su caca, lo que facilita la labor.

El veterinario puede darle medicamentos para aliviar el dolor. También puede usar un tranquilizante o un sedante para mantenerlo tranquilo.

Si tu gato tiene una infección, el veterinario vaciará sus sacos anales y luego le administrará un antibiótico para matar las bacterias.

Absceso en el saco anal

La enfermedad de los sacos anales que ha desembocado en un absceso requerirá punción y enrojecimiento del área afectada. Este procedimiento probablemente requerirá sedación y será llevado a cabo por el veterinario.  

Intervención quirúrgica de los sacos anales

Si estos tratamientos no funcionan y los problemas continúan, el veterinario puede extirpar quirúrgicamente los sacos anales de tu gato. Sin embargo, esto se reserva como último recurso, ya que puede dar lugar a complicaciones como la incontinencia fecal en el gato.

Prevención de problemas de la glándula anal del gato

Lo mejor que puedes hacer por tu gato para ayudar a prevenir problemas de la glándula anal es alimentarlo con comida alta en fibra de calidad y mantenerlo en una buena condición física

Si te preocupa que se desarrollen problemas en las glándulas anales, evita que tu gato tenga sobrepeso y avísele al veterinario si está arrastrando su trasero por el piso o si tiene alguna inflamación alrededor del área del recto. Controla las heces de tu gato para detectar la diarrea y no intentes manipular las glándulas anales sin que lo necesite puede causar irritación, por lo que es mejor dejarlas en paz.

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