Los gatos contraen el virus de la Leucemia Felina de otros gatos. Una madre infectada puede contagiar a sus gatitos o a otros gatos a través de arañazos y mordiscos. A veces se necesita sólo un ligero contacto con un gato infectado para que otro felino contraiga el virus, por lo que es importante mantener a los gatos infectados en cuarentena.

Si tu gato no sale a la calle, no resulta necesaria la vacuna, por eso no se incluye dentro de las vacunas principales.